La gobernadora del departamento Adriana Magaly Matiz, separó del cargo a una directiva y frenó un presunto desvío superior a los 3.000 millones de pesos.
La rápida intervención de la gobernadora del Tolima, Adriana Matiz, permitió destapar una presunta red de contratación paralela en Indeportes Tolima que operaba mediante la falsificación de solicitudes de apoyo presentadas por las ligas deportivas.
Ante la gravedad de las denuncias, la mandataria ordenó separar del cargo a una directiva y exigió una auditoría especial inmediata.
La exdirectora de Deportes, Bibiana Romero presentó su renuncia el pasado viernes, en medio de un supuesto esquema ilícito presuntamente articulado junto con una contratista.
El entramado operaba falsificando los avales que las ligas entregaban para contratar entrenadores y formadores.
Solo en el presente año se tramitaron más de 100 OPS bajo esta modalidad, superando los 3.000 millones de pesos en recursos públicos comprometidos.
Uno de los casos que permitió detectar el elicito es el caso de la Liga de Fútbol que solicitó a comienzos de año 12 entrenadores, pero la entidad terminó con más de 35 personas contratadas a su nombre.
De ese total, 18 no ejercen ninguna labor real ni tienen vínculo con el deporte departamental.
Los involucrados utilizaban hojas de vida de terceros y familiares ajenos al sector para formalizar los contratos.
Posteriormente, se elaboraban informes de supervisión ficticios para justificar los pagos mensuales.
A los titulares de los documentos se les reconocía el pago de seguridad social y una suma cercana a los 500.000 pesos, mientras que el saldo restante era desviado a una cuenta común.
La administración departamental advirtió que los contratos continúan vigentes, por lo que la auditoría busca congelar los procesos y compulsar copias ante las autoridades competentes por presuntos delitos como falsedad material, uso de documento público, celebración indebida de contratos y peculado por apropiación.









