Uno de los más importantes lideres arroceros del Tolima, Arístides Valdés advirtió sobre la pérdida de empleos y aseguró que los productores necesitan aprender a transformar y comercializar directamente sus cosechas.
La fuerte crisis que vienen soportando los arroceros continúa golpeando a los productores del Tolima. Arístides Valdés Gamboa, cultivador de la región, aseguró que la reducción de las áreas sembradas ya está generando consecuencias económicas y laborales en los municipios que dependen de esta actividad.
Según las cifras mencionadas por Valdés, en el país se habrían dejado de cultivar unas 90.000 hectáreas de arroz frente a la cosecha anterior. El productor señaló además que el precio habría pasado de $173.000 a $183.000.
El panorama también se evidencia en el distrito de Asoprado, donde, según el agricultor, de unas 2.700 hectáreas disponibles actualmente se estarían cultivando aproximadamente 1.300 para esta cosecha.
“Se ha perdido mucho empleo y se está perdiendo mucha siembra, porque todo esto es una cadena”, afirmó Valdés, quien recordó que municipios como Saldaña, Purificación, Espinal y Lerida tienen una importante dependencia de la actividad arrocera.
Ante las dificultades, algunos agricultores están evaluando la diversificación. Una de las alternativas es la soya, aunque Valdés explicó que todavía existe poco conocimiento sobre su manejo en el Tolima y apenas se adelantan experiencias en sectores de Saldaña y Prado.
En su caso particular, aseguró que destinará solamente la mitad de un terreno de 20 hectáreas al arroz y utilizará el área restante para experimentar con pasto, plátano y maíz.
El productor también señaló como factores que afectan al sector el comportamiento del dólar, la impofrtaciòn de arroz procedente de Ecuador y el contrabando.
Finalmente, hizo un llamado a cambiar la forma como los agricultores llevan sus productos al mercado.
“Si nosotros no aprendemos a comercializar y a transformar lo que producimos, vamos a ser siempre esclavos del mercado”, afirmó Valdés.









